Las novelas policíacas
Ese día fue horrible para María, que ya no podía soportar la vida que tenía, no podía estar casada con un borracho que no trabajaba, que la obligó a trabajar, no un esclavo de garantizar un suministro de por lo menos decente. No hubo lucha constante y no era raro para ser visto con muchos moretones y huesos rotos a veces. La situación se había ido fuera de control y los vecinos se quejaron de las peleas constantes. Desde mi casa pude escuchar todo lo que sucede en la casa de María, y ese día no podía quedarme en casa escuchando el grito y se fue sin dirección, pasé por delante del cine, el único lugar abierto en este momento de la noche.
Recuerdo que estaba lloviendo a mares y que entre en aquel cine porque no tenía outro sítio donde meterme. Era domingo, habían dado las diez de la noche y hacía bastante rato que había empezado la película. Me senté en la última fila y lo primero que hice fue quitarme los zapatos, que se me habían puesto perdidos de barro. La película que estaban echando era de amor y salía una chica rubia con un buen par de melones y un fulano que llevaba un sombrero con una pluma y un montón de madallas en el pecho. Un tipo con pinta de príncipe o algo así. Al cabo de un rato me quede como un tronco y cuando me desperto el acomodador había salido casi toda la gente. Ya estaban encedidas las luces, pero a pesar de todo me puso la linterna e um palmo de la nariz y me preguntó si pensaba que aquel cine era um hotel.
Subió y se fue al cine preguntándose cómo la gente es amable, perdido en mis pensamientos, entró en un callejón al lado del cine y casi tropezó con un cadáver, el cadáver era una mujer, era lo único que me di cuenta antes de salir corriendo a llamar a la policía.Durante la búsqueda del cuerpo de la policía encontró una nota en la que María pidió perdón por poner fin a su vida y la de su marido, la policía fue a la casa de María y encontró a su marido muerto y desmembrado. En la nota que María dejó habia escrito que prefería morir al lado del cine, ya que este era el lugar que más quería en esta ciudad, por lo tanto, los periodistas acordaron llamar a este delito como "crimen del cine Oriente".
Grupo: Ana Laura, Diziane Raupp y Karen Alves.
Unidad:10
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